miércoles, 14 de febrero de 2018

La invasión de los ladrones de ultrafrutas

LA INVASIÓN DE LOS LADRONES
DE ULTRAFRUTAS


— Tomando tierra en 3, 2, 1... Aterrizaje completado, señor.
— Y camuflaje activado también, señor.
— ¡Perfecto! Buen trabajo, chicos.
— Señor, ¿me permite preguntarle el porqué de este camuflaje?
— Por supuesto, teniente. Ahora mismo, a ojos humanos, no somos más que una bandeja con frutas; un regalo habitual, según nuestro servicio de inteligencia, en la fiesta en que los humanos celebran su emparejamiento. San Valiente, o algo así... Nadie sospechará de una bandeja con frutas, y podremos estudiarles más a fondo, y descubrir su mayor debilidad.
— ¡Señor, un humano se acerca!
— Bien, permaneced atentos, y haga lo que haga, no os mováis ¿Entendido?
— ¡¡¡SÍ!!!


— Hey, ¿de qué te ríes?
— De nuestra hija, ¿sabes la última que ha hecho?
— No, pero me la vas a contar.
— ¡Se ha comido todas las frutas de tu bandeja de San Valentín!
— ¿Frutas? ¿Qué frutas?

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Intercalo el undécimo Micro, por motivos de contexto, ya que fue publicado originalmente el 9 de febrero de 2015, de cara a San Valentín. 

PD: Sí, estoy de manicomio... XD

viernes, 9 de febrero de 2018

Communiqué

COMMUNIQUÉ


Época, la actual; ubicación, cualquier ciudad del llamado "primer mundo"...

— ¡Ayyyy, mierda! Se me ha olvidado bajar a hacer la compra. Y mira qué hora es ya, ahora no voy a ir al super, qué pereza... Pues mira por donde, voy a probar eso de la compra on-line, a ver qué tal va, y si funciona, pues me ahorro el bajar cada dos por tres.

Una selección de productos más tarde...
— Yyyy listo, ahora vamos al carrito y confirmo; veamos, "Seleccione el método de pago", pues tarjeta, ya que la tengo... "Seleccione el tipo de tarjeta"; caramba, no sabía que hubiera tantas; pues la Tarjeta Tal; "Indique el número de la tarjeta", ajá, veamos que lo confirme, vale... "Teclee su número de PIN", a ver, ¿es un https, no?, pues adelante...
» ¿Hein? ¿"Indique su número de móvil"? ¿Para qué demonios quieren mi móvil? Es más, ¡si no tengo! A ver qué pone debajo... "Para mayor seguridad, enviaremos una clave de un solo uso por SMS a su móvil, para proceder a la confirmación de la compra"; ya, y si no tienes móvil, no puedes comprar, ¿no? Pues mira qué bien...
» Cabrearme no resuelve nada; hmmm, mira, la Tarjeta Tal tiene teléfono de ayuda al usuario, pues voy a llamar, a ver qué me dicen... Al menos es gratis, solo faltaba que tuviera que pagar para que me lo resolvieran.

— Ayuda al cliente de la Tarjeta Tal, le habla Marisa, ¿en qué puedo ayudarle?
— Sí, hola, verá, he intentado utilizar la tarjeta para una compra on-line y he tenido un problema...
— Comprendo, ¿me dice el número de su móvil?
— Perdón, ¿cómo dice?
— Si puede decirme el número de su móvil, es para poder identificarle.
— Je, pues ahí es donde está el problema... ¿Y no le vale el número de mi tarjeta o MI NOMBRE?
— Lo siento, es por razones de seguridad, cada tarjeta va asociada a un solo móvil.
— Ya, pues la mía no va asociada a ninguno.
— Entiendo, ¿quiere asociar un móvil a su tarjeta?
— Es que NO tengo móvil, ESE es el problema.
— ...
— ¿Señorita? ¿Está ahí?
— Sí, perdone; es un caso atípico, ¿sabe? Mmmm, mire, no es lo habitual, pero creo que lo mejor es que contacte con alguien del servicio técnico, que seguramente podrá darle alguna solución que a mí se me escapa.
— ¡Ah, gracias!
— ¿Tiene algo para anotar? Pues puede llamar a este número...
— ¡Ajá, lo tengo! Muchísimas gracias, ha sido muy amable.
— Gracias a usted por usar nuestra tarjeta.

— Vaaale, pues voy a probar con estos técnicos; mira, tenía que ser un móvil, qué irónico... Ya suena...
Este número se encuentra desconectado o fuera de cobertura en estos momentos; por favor, inténtelo más tarde.

— ¡Aaaargh! ¡Pues mira, a hacer puñetas! Me meto en su web, busco dónde dejar una queja, y ya está... Total, si me aclaro más con internet, no sé para qué me complico la vida. A ver, Tarjeta Tal, ajá, atención al cliente, quejas y reclamaciones... ¡Me van a oír, ya lo creo que me van a oír!
» Mmmmh... No veo sitio para dejar un mensaje, ni dirección de correo, ni nada; hum, aquí hay una indicación, a ver qué pone...
— "Para favorecer el uso a nuestros clientes, la Tarjeta Tal ha puesto en marcheta la TalQueja, una nueva app con el que podrás dejar tus quejas y reclamaciones de una manera más sencilla. Descárgatela en..."

— Ains, me rindo... He tardado más en intentar resolverlo que si me hubiera cambiado, hubiera bajado a hacer la compra, y hubiera vuelto; a la porra, comeré lo que haya, y mañana me acerco al super. Y que le den a la compra on-line, a la tarjeta, y a la madre que les parió...
» Bueeeno, sigo un ratito en internet y corto; hay una actualización en el canal de noticias, a ver qué ha pasado...

"El gobierno ha puesto en marcha un nuevo programa de ayudas que busca la integración de todas aquellas personas en riesgo de exclusión social, y bla, bla, bla..."
— ¡Je! Pues como el programa ese no incluya la entrega de móviles, me temo que seguirán excluidos...

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Esta historia no está basada en hechos reales, pero casi; con lo fácil que sería tener un método alternativo, como enviar la clave al e-mail, pero no, solo para móviles... Y no, no pienso comprarme un móvil, solo para comprar en internet; solo faltaba eso.
PD: Imagen de decoración, Falla Infantil 2017 de la histórica Plaza Lope de Vega.

miércoles, 7 de febrero de 2018

El viajero

EL VIAJERO



Nunca he visto una persona que leyera tanto como aquel viajero, y mira que he visto individuos pasar por el café, pero aquel barbudo pelirrojo era distinto; y no solo por su afán lector, o como trasegaba café, si no por la extraña anécdota que le acompañó con su partida.

Hacía cosa de un mes que aquel lector con aspecto de cosaco había aparecido por la puerta, con su hatillo de libros a la espalda; la mayoría de clientes asiduos, e incluso el resto de camareros, desconfiaban de él y se mantenían a cierta distancia; solo yo me acercaba a su mesita, en el lateral del local, donde el viajero leía hasta tres y cuatro libros en una tarde. Nunca antes había cambiado una palabra con él, pero algo, tal vez su profundo ensimismamiento, me llevó aquel día a preguntarle por su lectura.

El giró la cabeza hacia mí, sorprendido, y observé los ojos más extraños que jamás he visto, unas pupilas hiperdilatadas que cubrían la blancura de los globos oculares; fue solo una fracción de segundo, y de inmediato recuperó la normalidad. Al repetir mi pregunta, él, sonriendo, respondió:

— Es francamente interesante, y no solo este libro; vuestro mundo tiene un gran futuro por delante.

No acabé de entender aquello de "vuestro mundo", pero el creciente trabajo en el café me impidió pensar más en ello hasta la noche. Como siempre, el extraño viajero esperaba hasta la hora del cierre para marcharse, pero aquel día observé que se marchaba sin sus libros; corrí tras él para avisarle, y al girar una esquina, una luz que parecía descender de la Luna llena me deslumbró, dejándome casi cegado, aunque entrecerrando los ojos creí ver al viajero desvaneciéndose.

— ¿No le has alcanzado? — me preguntó mi jefe, al verme regresar. — No pasa nada, ya los recogerá mañana.
— Lo dudo, jefe — respondí —, a donde haya ido, no creo que regrese ni en mil años.

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Sexto Micro, publicado originalmente el 15 de diciembre de 2014, un poco largo, pero no quería dejarlo a medias... ¿Viajero espacial, en el tiempo, espiritual? Que cada uno piense lo que quiera...

miércoles, 31 de enero de 2018

Origen

ORIGEN



— Nada, que no hay manera — dijo la madre, poniendo los brazos en jarras —, tiene a la gata bien agarrada y no quiere soltarla.
— No importa — respondió el padre, sonriendo —, no tiene porqué ser un gato. De hecho, podemos hacer el experimento de inteligencia ampliada con el chimpancé del laboratorio, Caesar. ¿Qué es lo peor que puede pasar?

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Y pasemos al quinto Micro, publicado originalmente el 26 de noviembre de 2014; y así es como, en unas líneas, se convierte una pintura clásica en la precuela del Planeta de los Simios XD

miércoles, 24 de enero de 2018

Día de perros

DÍA DE PERROS



Miré a mi alrededor, desconcertado, pero nadie más parecía darse cuenta de aquella anomalía. La gente paseaba protegida bajo su paraguas, o corría buscando resguardo, más preocupada de no meter el pie en un charco que de lo que les rodeaba. Por un momento temí que no fuera algo generalizado, que aquello sólo lo notaba yo; pero algo en mi interior me decía que yo estaba en lo cierto.

La lluvia había borrado los colores, tal vez para siempre. Y a nadie parecía importarle.

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Y seguimos con el cuarto Micro, publicado originalmente el 18 de noviembre de 2014.

miércoles, 17 de enero de 2018

Recuerdos

RECUERDOS



— ¿Te acuerdas, Jorge, de las tardes que paseábamos en barca, sobre estas mismas aguas?
— No.
— ¿Cómo? — respondió ella con un quiebro de voz, al tiempo que volvía hacia él sus ojos cubiertos de lágrimas — ¿Acaso has olvidado nuestras promesas junto al río, nuestros recuerdos, nuestro amor?
— No — repitió él tranquilamente —, porque nunca han existido, señora. Mi nombre es Horace, no Jorge, y soy enfermero en el hospital en que la han ingresado sus familiares, por sus problemas mentales. Además, ya es la cuarta vez, en lo que va de tarde, que me hace la misma escena.
— Oh — respondió ella —, eso explica muchas cosas... — Y, girándose hacia el río, se perdió nuevamente en las brumas de su mente.

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Tercero de mis Micros, publicado originalmente el 11 de noviembre de 2014.

miércoles, 10 de enero de 2018

Castigo

CASTIGO



Moviéndose como una pluma, la niña dio algunos pasos más de baile delante de sus peluches, y después saludó a su público, como si fuera una bailarina profesional, como tantas veces había visto hacer en la televisión. Un aplauso inesperado atrajo su atención hacia la puerta de su habitación:
— ¡Papi! ¿Me estabas viendo?
— Claro que sí, mi pequeña cisne — le respondió su padre sonriendo; se acercó para darle un beso, pero su sonrisa se torció en una mueca de circunstancias—. Escucha, peque, tengo que salir.
— ¿Trabajo de nuevo?
— Sí, cariño, ¡los malos nunca paran! Ya he avisado a la señora Ortega, por si quieres algo.

La besó en la frente y salió de la habitación de su hija. La niña se acercó lentamente a la puerta, y escuchó como la señora Ortega le pedía a su padre que fuera con cuidado:
— Y coja a ese maldito abusador — le oyó añadir con furia —, que pague por todo lo que ha hecho.

La niña hizo un mohín de disgusto, y se acercó corriendo hasta su armario; rebuscando entre sus cosas, tomó una pequeña varita y comenzó a agitarla por la habitación. Satisfecha, se volvió hacia los peluches y los observó detenidamente; sus ojos de botón y plástico, la miraban muy atentamente, como pidiendo misericordia.
— Desde luego — dijo la niña, agitando la cabeza negativamente —, los adultos nunca aprenderéis; bueno, hoy tendréis un nuevo amiguito.

Y con un gesto, agitó su varita sobre ella y desapareció.

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Segundo Microrelato, publicado originalmente el 31 de octubre de 2014; también las historias de magical girls pueden ser oscuras, sin necesidad de hacer dramas sociales con niñas enfermas terminales ¬ ¬

miércoles, 3 de enero de 2018

Realismo

Empiezo a recuperar los micros que escribí paralelamente para Gisicom y El Universo de las Palabras Perdidas, por orden cronológico (Salvo el que ya posteé en octubre...) Este data del 27 de octubre de 2014.

REALISMO


"Las casas se derrumbaron, cayendo en escombros; miles de voces se quebraron en las gargantas de las víctimas; lo que había tardado siglos en construirse, quedó destruido en solo unos minutos..."
— ¡Bravo! — gritó emocionado el productor — ¡Un final espléndido! Y el terremoto ha quedado francamente bien, felicite a los de efectos especiales.
— Bueno, señor — respondió azorado su ayudante — en esta ocasión el departamento de efectos especiales no ha tenido nada que ver.
— ¿Cómo?
— Es cosa del director, ¿recuerda que le dio libertad de movimientos? pues ha resultado ser un fanático del realismo...
— ¿Quiere decir que...?
— Efectivamente; se construyó el pueblo adrede, para la película, y fue destruido con ella ¡Ah! — sacó una hoja de su carpeta y se la dio a su jefe — aquí tiene los costes totales de la secuencia.

Poco a poco los colores de la cara del productor fueron cambiando, hasta quedar tan blanco como el papel que sostenía en las manos; y antes de que su ayudante pudiera reaccionar, cayó redondo al suelo.
— Vaya — respondió su ayudante —, y eso que aún no ha visto lo que ha cobrado el laboratorio de ingeniería genética, por crear al monstruo...

martes, 10 de octubre de 2017

Deshaciendo la historia


— Entonces, me estás diciendo que eres... ¿Un guardián espiritual?
— Eso es — me respondió el simpático murciélago con una amplia sonrisa en su boca —, pero no uno cualquiera, no uno individual; soy un guardián espiritual colectivo.
— Y eso significa...
— Bueno, un guardián individual vigila el camino de una persona, como un ángel de la guarda o un totem espiritual; un guardián colectivo se ocupa de guiar a todo un pueblo, de fortalecer su unidad y su crecimiento, le motiva artística y culturalmente, le lleva a las cotas más altas que una cultura puede alcanzar. Y aunque el pueblo que cuenta con un guardián no ve normalmente su presencia, la siente a su lado y la convierte en su animal heráldico; ahí tienes a los romanos y su loba, o al gallo de los franceses.

— Comprendo... Entonces tú, siendo un murciélago, serías el guardián de Valencia.
— ¡Correcto!
— ¿Me permites una pregunta?
— Claro...
— ¿Cómo es que no te he visto hasta ahora?
— Bueno, mi padre era el guardián de Valencia hasta hace unos 300 años, cuando tuvo que retirarse por problemas de salud; yo tenía que sustituirle, pero por culpa de la burocracia no he podido llegar hasta ahora... A punto estuve de hacerlo hace un siglo, pero allí arriba los burócratas son tan puntillosos como en tu mundo y me retuvieron. En fin, aquí estoy.
— Pero has dicho que un guardián se siente, no se ve; y yo te veo.
— Sí, bueno; he hecho una pequeña excepción para que puedas vernos, y así me expliques una cosa... Desde que he bajado no hago más que intentar influir en los valencianos, pero no lo logro. Tú eres el único que he notado con algo de valencianía... ¿Cómo es posible eso? ¿Puedes explicármelo?

Suspiré y miré en lontananza; y tras permanecer unos segundos mirando a la distancia, me giré, y le contemplé con tristeza. Después le señalé un punto al horizonte, y le dije:

— Mira hacia allí, y dime qué ves...
— Un toro peleando con un borriquillo.
— ¿Sabes quiénes son?
— No.
— Yo ahora sí lo sé, los sentía aunque no los vieran; son como tú, guardianes espirituales, los guardianes de España y Cataluña.
— Ah, vale... Pero ¿eso qué tiene que ver con mi duda?

— Mira atentamente hacia ellos ¿ves cómo influyen en la gente? Por un lado está el borriquillo, influyendo en una parte de los valencianos para que crean que todo lo valenciano es catalán, que nuestra cultura valenciana es parte de la catalana, que en definitiva, somos catalanes; todo con la intención final de unir a Valencia junto a Cataluña y Baleares en unos imaginarios "paises catalanes".
» Al otro lado, y contrapuesto al borriquillo, está el toro español, utilizando a los valencianos como carne de cañón, para que defiendan la unidad de España y la hispanidad de Valencia, pero sin importarle si Valencia permanece en España sumida dentro de una "Gran Cataluña", y dándonos la espalda cada vez que la necesitamos.
» Unos y otros creen sinceramente que están haciendo lo mejor por Valencia, sin darse cuenta que ambas vías implican lo mismo, el sacrificio de nuestra valencianía en favor de un poder mayor.

El murciélago permaneció en silencio durante largo rato, mirando a aquellos que luchaban por reemplazarle; luego se giró muy despacio, y me miró largamente. Parecía a punto de echarse a llorar.

— ¡¡¿Pero cómo puede haberse llegado a esta situación?!! ¡¡¿No hay nadie que hable por Valencia?!!
— ¿Crees que los que nos dábamos cuenta no hemos hecho todo lo que estaba en nuestra manos? — respondí con una mueca de dolor — Pero como decía mi madre, no hay más ciego que el que no quiere ver, y los que defendíamos una Valencia valenciana hemos sido relegados a un segundo, si no tercer, plano... — Suspiré con tristeza — Tal vez si tú hubieras estado aquí esto no hubiera ocurrido, y quizás ahora que estás aquí, las cosas cambien. Pero me temo que has llegado demasiado tarde; entre unos y otros, han matado a Valencia.

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Ayer publiqué uno de los dos micros que me inspiró la imagen del murciélago, una historia simpática y breve, que no fue la que en un principio imaginé; originalmente pensé en esta otra que he bautizado "Deshaciendo la historia", pero acabé descartándola porque reflejaba demasiado mi visión particular de la situación valenciana, y no consideraba adecuado postearla en un foro como Gisicom.

Ahora, aquí en mi propio blog, me he lanzado a escribirla y desarrollarla algo más allá de lo que tenía previsto; y más después de lo ocurrido durante el último mes, y sobre todo después de los incidentes de ayer por la tarde en la Ciudad de Valencia.

Yo he respetado siempre las opiniones de todo el mundo, aun cuando el resto no ha respetado las mías, y por supuesto condeno la violencia, venga de quien venga. Pero estoy harto; harto de ser insultado por defender la valencianidad de Valencia; harto de que la falsa izquierda valenciana se adjudique el papel de víctima, mientras insulta a los valencianos utilizando símbolos contrarios al Estatuto de Autonomía Valenciano; harto de que el pancatalanismo haga de Valencia su serrallo particular, deseando anexionar Valencia (y Baleares) en su imperialista proyecto de los "países catalanes", que significarían la desaparición definitiva de todo lo valenciano dentro de lo catalán.

Estoy harto de que nieguen la realidad, diciendo que 'vemos fantasmas' y que el pancatalanismo no existe; harto de que la mayoría de la sociedad valenciana no alce la voz ante los insultos (los que lo saben, que muchos siguen en la inopia). Y harto de que España calle ante los insultos y el pisoteo constante de Valencia, e incluso colabore con ellos, permitiendo acciones como la de ayer (llevan haciéndolo décadas); dando las noticias sesgadas, para que los malos seamos los verdaderos valencianistas; y utilizándonos a los valencianos como moneda de cambio.

Me siento triste, humillado, ofendido, y aunque siento orgullo de mi Tierra Valenciana, me siento avergonzado de un pueblo que no lucha por lo suyo, pero sí por lo de los demás (catalanes y españoles), de unos políticos que venden a su pueblo obedeciendo órdenes de Madrilona (Madrid/Barcelona), y de unos medios de comunicación que solo buscan perjudicar a los valencianos... ¡Che, collons! ¡Ya n'hi ha prou!

Yo soy valenciano, he nacido valenciano, me siento valenciano, y quiero seguir siendo valenciano hasta la muerte; como recitaba el genial valenciano de CarletXavier Casp, y cantaba el no menos genial Toni Artis...

Soc tant si vullc,
com si no vullc
¡que si que vullc!
VALENCIÀ.

Soy tanto si quiero,
como si no quiero
¡que si que quiero!
VALENCIANO.

Pero valenciano, no catalán; y si España sigue dándonos de lado, quizás tampoco español.


PD: Y si a alguien le pica, que se rasque; pero ya estoy cansado de callar, dimoni.